"Michael's chasing Kimmy, you're chasing Michael. Nobody's chasing you, get it?"
-Ruper Everett en My best friend's wedding
-Por lo menos ya nos dimos cuenta que Carlos tiene su corazoncito.
-Pues si, todos lo tenemos. El problema es que a veces se equivoca...
Las platicas con mi simbiótico amigo Tony-el-bailarín muchas veces dan pie a que mi mente comience a viajar. El anteriormente mencionado Carlos es alguien que desde que nos conocimos mostró un interés especial por mí, aún más en estos días sabrá Zarathustra por qué. Francamente no tengo intención alguna de corresponder los sentimientos/deseos/ganas o lo que sea que le inspire. Es duro para mí tomar esta posición en vista de mi reciente experiencia con -ya hasta me avergüenza no parar de mencionarlo- Lenin. Curiosamente no para de venir a mí la canción La diferencia de Juan Gabriel siendo interpretada a todo pulmón etílico por mí en algun bar-karaoke.
Lo sé, es inverosímil comparar una relación extinta con -si el vino rojo es tinto ¿el blanco es extinto?- con una expectativa de pocas posibilidades de realización. Pero a grandes rasgos es lo mismo: uno quiere mientras el otro no. Esta vez me toca ser el verdugo.
Siempre dicen "quiere a quien te quiera" pero ¿de verdad es factible? Al menos en mi caso no lo creo, yo soy de las que deben de sentir ese no-se-que-que-que-se-yo para dar pie a algo, ya sea formal, informal o fugaz. ¿Por qué nos enamoramos de quien no lo hará? ¿De donde viene el enamoramiento en primer instancia? Será cuando encontramos a alguien que satisface carencias personales desarrollando así un vínculo codependiente en las parejas o tal vez ese alguien representa el arquetipo de hombre o mujer ideal que se nos fue programado en algún momento de nuestra infancia por nuestras figuras primarias (padres) o incluso puede ser obra y creación de las ahora famosas (¡y hasta comercializadas!) feromonas.
¿No será que el amor no es otra cosa que la poetización del deseo sexual? Digo, es un hecho que cuando hay problemas en una pareja repercute drásticamente en el sexo. Entonces, ¿Qué sucede con las personas promiscuas? ¿Sufren de espontáneos destellos de enamoramiento? O sólo han perdido la habilidad de amar, que a veces pareciera más gula que lujuria por la conquista.
Volviendo a mi dilema moral con Carlos, por un lado pienso ¿Por qué no darle una oportunidad? ¿Por qué cortarle de un tajo la esperanza a alguien únicamente por una primera impresión? Pero eso sería serme infiel, no puedo andar por ahí cumpliendo deseos ajenos aún cuando no quiera hacerlo, vaya, yo no soy responsable de lo que sea que él haya percibido en mí. Y nuevamente caigo en mi complejo de Calcuta por sobre-compadecerme del prójimo o peor aún, proyecto mis dolencias en el otro derivando en el ahora estúpido mantra: "No hagas lo que no quieres que te hagan".
Estoy perdiendo perspectiva y no logro acomodar las ideas. Eso pasa cuando no se duerme bien.
Jimmy Eat World - The middle
Excelente alocución Alice! y la reflexión sobre el amor siendo la poetización del sexo me dejó regulando.
ResponderEliminarTodo se verá mejor por la mañana.
Saludos
efa
Gracias efa, siempre hay un nuevo día a la expectativa!
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